Lara primavera, corazón y flores


No sabemos a donde vamos y poco se sabe de nuestra procedencia. La mayor parte de las religiones han fracasando en su intento por escudriñar la verdad y darle un sentido a la vida. Las nuevas generaciones -defraudadas- se agarran a las emociones para vencer la disfuncionalidad de los viejos principios. Pero hay algo que todavía está vigente, se trata de la práctica del cariño, da y recibirás, siembra y cosecharás.
Todo ocurrió bajo la calidez de un Ribadeo que no escatimaba en lluvia ni humedad. Nosotros, un pequeño y aguerrido grupo de apasionados, grabábamos nuestro corto durante el día y por la noche nos guarecía un colegio abandonado eventualmente por sus habituales. Era agosto.
Se titularía "Sen Esrúpulos" y todo el equipo trabajaba a conciencia en la construcción de la nave -una breve historia- que llevararía al publico nuestro mensaje. El amor es poderoso, ámale sin escrúpulos, bésale, perdónale, permite que resucite.
Ganamos el primer premio del festival y creo que la causa fue el impacto certero de nuestro mensaje. La nave llegó a buen fin y desde aquel entonces no ha parado de devolvernos esa energía que nosotros le insuflamos. Feedback!
Lara llegó la última noche del festival y, buscando el mismo Edén que nosotros, fue a hospedarse en el último piso, junto a nuestra habitación. Allí, como llorándole a la Luna, yacía una gardenia desnuda que habíamos sacrificado -deshojándola- para lograr una escena. Nos apenó tanto verla así -desgarbada- que decidimos apartarla a la habitación de al lado. Lara empatizó de inmediato con nuestra planta herida y no dudo en adoptarla -pensaba que no era de nadie- para llevársela a vivir con ella.
Pasó el invierno y llegó de nuevo la primavera y con ella las gratas sorpresas y la materialización de la esperanza.
Esa mañana estaba, como de costumbre, haciendo un poco de terapia al piano y de repente sonó un aviso de mail, siempre acudo con ilusión a ver el correo y esta vez el gmail no me defraudó. Después de un año, de nuevo Lara:
La historia de Lara y su -nuestra- gardenia ha significado un precioso final para el trayecto del corto, que culmina con el nacimiento de dos preciosas flores y abre un nuevo ciclo. Se la prestaré 100 años más a cambio de recibir una foto cada primavera. Lara ha sido un bonito descubrimiento, le deseo estas flores y muchas más!