Profesor Carlos



Corrían tiempos difíciles en Barcelona. Días de entregar mi CV a recepcionistas que sin mirarme a los ojos decían "ya se puede ir, le llamaremos". Entonces subí por primera vez a la montaña, porque el colegio Singuerlín está en lo alto del barrio de Santa Coloma de Gramanet, Barcelona. Había concertado una cita con la directora, la finalidad era impartir clase de Educación Plástica y Visual en todos los cursos de secundaria. Pero la propuesta iba mucho más lejos, la directora buscaba a alguien capaz de despertar a todos esos niños, que se habían dormido por motivo de  las clases opiáceas de una mala docente.  La directora me escuchó y creo que estuvimos de acuerdo en todo. 
Al principio sólo eran unos pocos los que trabajaban duro, motivados por lo que llamé "el arte". Nunca hablamos de clases de platica sino de arte. Siempre he sido intransigente en una cosa, la única importante, la atención! A veces imitaba a Dalí "la diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco" o me ponía a dibujar a toda velocidad en la pizarra a "una sola línea y sin levantar la tiza". Al final de curso ya trabajábamos todos a un 100 x 100, incluso los más "problemáticos". Nunca quise escuchar demasiado los comentarios de otros profesores, el primer día de clase les dije "para mí, vosotros sois todos genios y así seréis tratados, con el mismo respeto y la misma intensidad como si de 30 picassos se tratara". Y lo cierto es que no me defraudaron, que endiabladamente inteligentes son, para lo bueno y para lo malo...
Recuerdo dos trabajos con mucho cariño, el primero fue un trabajo de grupo donde hicimos dos murales, una interpretación a ceras y collage de los Fusilamientos y La carga de los mamelucos de Goya. La implicación fue total y tuve que poner un 10 general. El otro trabajo fue un ejercicio de potenciación de la sensibilidad, como no, a la acuarela. Se trataba de dibujar una flor en sólo dos pinceladas y así descubrimos muchos "nudos" en algunos alumnos y también gran desparpajo en otros. A una niña le hice dibujar con los ojos cerrados y a otro niño garabatear sobre el suelo. No sé si conseguimos demasiado pero al menos fueron conscientes de su "nudo" y eso ya es suficiente. 
Ayer fue mi último día en el colegio. Tenemos un aula de profesores algo caótico, lleno de libros de otros años y exámenes que quizás esperen su muerte en algún San Juan. Allí hay una pared que muere de aburrimiento pues nuca nadie ha colgado nada en ella. Pedí permiso y colgué las mejores flores a la acuarela que jamás hayan crecido en Santa Coloma. De entre ellas había una que quedó al revés, era la mía, donde escribí "la belleza puebla en la libertad de poder ser uno mismo". Porque esos niños me permitieron ser yo y no sólo eso, también supieron aprovecharlo.
Mientras colgaba las flores, sentí unos enérgicos golpes en la puerta del despacho, eran unas alumnas que traían un regalo en nombre de la clase de 4º.  Un paquete bastante grande, forrado con un curioso papel de estilo infantil, donde había diseñado una puerta para abrirlo sin deteriorarlo. Dentro me encontré una cartulina en la que habían pegado un mural con sus fotos y junto a la que escribieron palabras preciosas, llenas de madurez y gratitud. La caja estaba llena de papelitos recortados y escarbando desenterré, para mi sorpresa, una paleta de cartón que llevaba pegadas unas acuarelas simulando ser los colores. Quisieron honrarme con su creatividad. 
De camino a casa, en la rutinaria línea 1 de metro, no pude retener unas dulces lagrimillas, quizás por la alegría de saber que el futuro todavía está en buenas manos. 
Gracias!!! 

5 comentarios:

esther taboada dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
esther taboada dijo...

Hace unos meses,en una de esas noches largas del Raval, me encontré con un chico de nuestro barrio. Una sonrisa de proximidad conocida lanzó la manida pregunta coruñesa ¿Y donde estudiaste? "En Zalaeta". Era mayor que yo, calculé por la edad y le espeté: A lo mejor te dio clase mi padre...Manolo Taboada, ¿te suena? Se quedó estupefacto, como revolviendo en su interior unos recuerdos de sobra conocidos. "¡¿Era tu padre?!". Emocionado me relató que gracias a él se había salvado de ser parte de esa generación perdida de barrio obrero de los ochenta, en la que la droga era más que nunca un juego marinero de "tocado y hundido". "Y él ayudó a que muchos saliésemos a flote" repetía para que pudiese saborear sus palabras, sabiendo que yo era muy pequeña cuando... porque sentía que no conociese más a ese hombre ausente hace 22 años. No era la primera vez que me encontraba a alguno de sus alumnos y de una manera u otra para todos él había significado alguién determimente en sus vidas. Literatura mezclada con armas para poder vencer a la adversidad.El resultado de ser Maestro con todas sus acepciones.

Ese día yo también me fui con unas lágrimas dulces en los ojos. Pensando en que un concepto bello de eternidad podría ser vivir en el recuerdo de los otros.

Sin duda, el mejor de los regalos para la noche de mi cumpleaños.


PD: Ese café queda hecho, ya que el Sonar me ha pillado en Galicia.

Anónimo dijo...

Hola,

Te he enviado un email a la dirección que figura en tu web.

Saudiños,

Esther Taboada

MBI dijo...

Un encuentro infinito es el ... un enlace a mi post de ayer

Anónimo dijo...

Un profesor es una persona que enseña una determinada ciencia o arte, por tanto, parte de la base de que es la enseñanza su dedicación y profesión fundamental y que sus habilidades consisten en enseñar la materia de estudio de la mejor manera posible para el alumno.
Un maestro, en sentido general, es una persona a la que se le reconoce una habilidad extraordinaria en una determinada,escuela o materia y que admite discipulos o alumnos responsabilizandose de sus progresos o evolución.
Tambien existe el Pandit o erudito un ejemplo actual sería tu amigo americano(el pelat),que dice:
"Ha sido mi buena fortuna
hallar que cuando el intelecto es pulido hasta que se hace radiante y brillante,
es un fiel defensor de la Verdad y la Belleza que alcanza mas allá de sus propias capacidades, y en ese alcance presta servicio a su dueño mas que fielmente"
Los pandits no admiten discipulado ninguno porque saben que cada cual es su propio maestro. besos nos vemos en la sardiñada..