Minifundio del pensar frente a universo

Tengo una amiga cuyas dudas podrían ser envueltas en pan de oro y subidas a lo más alto para que las viera todo el mundo.
Hace unas semanas comenzamos con el curso de storyboard que estoy impartiendo dentro del programa "Noite nova" del ayuntamiento de A Coruña. Estoy muy contento con los alumnos pues son gente implicada, noble y con un montón de talento. Pero hay algo que me ha impresionado de ellos y es que no dudan. Cuando trabajamos en el diseño de una secuencia a penas dedican tiempo a pensar y recapacitar. En algunos casos se debe a que la pasión por el dibujo les arrastra al papel; en otros es una cuestión de "economía del pensamiento" porque el cerebro se agarra a lo que ya conoce, a lo seguro, a lo barato.
Tengo una amiga que duda, duda mucho y, a veces, cree que es un problema. Pero benditas sus dudas, firmes, cabales, llenas de razón... llaves del universo que la catapultan hacia las estrellas.


5 comentarios:

toysareme dijo...

esta me ha gustado... me siento indentificada con tu amiga....
pero dile mi nuevo descubrimiento...
y tu reconstituyente mensaje.
mua!

Anónimo dijo...

Esta semana rondamos los mismos temas eh?...amiguiños lo bueno de compartiros es que podemos irnos de cafés de "casa en casa"y hablar de estos temas...

Toys vete preparando unas pastas!!(siii,en este contexto,ya se que soy la amiga gorrona que duerme de "prestao" en el sofa)

Bicazos!!!;)

Papafrita

Anónimo dijo...

Eu tamén son esa amiga, e a miña pregunta é:¿dudar é cousa das mulleres? e a nosa natureza a que nos fai dudar. Un bico Carlos, gústame moita a túa forma de ver e entender a vida: craro, sixelo, inocente, imaxinativo,...

Lúa Roark dijo...

Tengo un amigo al que le encanta recolectar certezas. Y a veces me indigno con sus sentencias inquebrantables porque yo dudo, dudo mucho, dudo para que él dude.

Retraso cualquier decisión, la investigo, la comparto, la disecciono, dejo que repose… esperando el momento inusual en que una pequeña brillante certeza se abra paso triunfadora entre la maraña de dudas que soy.

Tengo un amigo al que le encanta recolectar certezas. Y quizás yo no debería intentar contaminarlo porque sus certidumbres lo impulsan a lo más alto y nos invaden a todos. Duerme poco porque sueña lo imposible y mientras yo barajo dudas, él consigue hacerlo real.

gaia56 dijo...

Economía del pensamiento... a ella recurrimos para obviar nuestros debates permanentes, áquellos que nos oprimen y no resolvemos nunca, pero que a veces nos ayudan a que permanezcan íntegros los valores que sólo así conservamos. ¡es tan fácil dejarse llevar y esta sociedad nos lo pone tan a huevo!
un eso, me encantó tu comentario