Pode Ser al mar y al viento

La otra noche soñé que navegaba por el mediterráneo y seguía mi estela un pez martillo incansable que en ocasiones venía a comer de mi mano. Durante ese tiempo, el que duré soñando -dicen que tan sólo unos segundos-, no me abandonó nunca el sosiego de las aguas mansas ni el azul intenso del cielo. Ridley estaba en lo cierto, la única razón por la que debes hacerlo eres tú.
Echarte a la mar, arrojar un cortometraje al albedrío de las mareas -internet, festivales, proyecciones, televisión...- supone un riesgo para cualquier director y más de uno se guarda el DVD bajo la manta de la cama. Pero hay que dar la cara y dejar que el trabajo navegue con libertad y vaya a donde quiera que tenga que ir, incluso a las más profundas fosas abisales de la indiferencia.
Pode ser es un trabajo cargado de ilusión y energía por parte de todos los que le dimos vida. Si bien no existen cartografías certeras en el mundo del corto que te lleven inequívocamente a la meta, el corazón del espectador, sí hay algo que hará que tu embarcación navegue al menos derecha y no vuelque cercana a la costa de donde partió. Hablo de espíritu crítico, coherencia, generosidad y, el motor de todo, pasión.
Hace unos día me enteré de que Pode ser había sido seleccionado dentro de la categoría de ficción del Visual Sound de Barcelona y me alegré un montón de que nuestra lengua conviva junto a castellano, catalán e inglés dentro del marco del festival. Este domingo también podréis ver el corto en su estreno en televisión en el programa Onda Curta de la TVG, junto con las entrevistas a Camila Bossa y Tonhito de Poi. A miña gratitude a todolos mariñeiros aguerridos que bregaron conmigo para flotar esta nave. Agora fagámonos á mar e deixemos que o vento elixa os lugares e o destino.