la mayoría honrante

¡Jimmy! ¡Señor Jimmy Young! ¡Salga de la clase y diríjase inmediatamente al despacho del director!
El pequeño Jimmy tomó las escaleras hacia el despacho como si nunca jamás fuera a salir de él, iba a ser triturado, devorado, masticado, rumiado, engullido y digerido lentamente en ácido clorhídrico para luego ser excretado en una forma nueva, dejaría de ser un paria del colegio y se convertiría en uno más de la llamada "mayoría honrante".
-Pase y siéntese en la silla, señor Jimmy.
El profesor sonrió, aflojó su corbata y se remangó la camisa como quien se prepara para comer.
- Y dime pequeño Jimmy... ¿Por qué te empeñas en ser un fracasado escolar?
-Bueno, no es algo que esté en mi mano, señor, es la escuela la que se empeña en fracasar conmigo, por eso se le llama fracaso escolar ¿no? porque es un problema de la escuela, sino... bueno... sino...
-!Sino qué! ¡Sino qué, Jimmy Young!
-Sino se le llamaría fracaso alumnar ¿no?
El director levantó la mirada al techo y recitó con voz engolada
- ¡Oh Dios mío! dime porqué son las espinas más pequeñas las que se nos atragantan como alfileres y se empeñan en no tomar el rumbo que para ellas se ha elegido...


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